¿Trabajas para vivir o Vives para trabajar?
Tuesday, 19 de May del 2009 Por Wilfredo Perozo
en Empleo
A veces nos preguntamos si vivimos para trabajar o trabajamos para vivir. Ninguna de las dos opciones es correcta, hay que buscar un estado que nos permita realizarnos profesionalmente pero sin descuidar nuestra vida personal y afectiva (puede pasar que estos factores se conecten en algunos casos). En criollo: ”No hay que ser un vago ni un adicto al trabajo”.
Es que la adicción al trabajo es tan perjudicial para la salud como cualquier vicio. El Workaholic es una persona que no tiene capacidad para desligarse de su trabajo y dedicarse a otras cosas. Por ejemplo un sábado con sus amigos yendo a jugar al fútbol sólo habla de lo que hizo en la oficina y lo que hará cuando vuelva el lunes. Según explica la psicóloga Marisa Bosqued: “Es adicto al trabajo aquella persona que, literalmente, ha hecho de él el centro de su vida, de manera que el trabajo ocupa un papel preponderante que resta importancia a familia, vida social y ocio.”
“Los adictos al trabajo son los que transforman su trabajo en su casa”
El arquetipo responde al de hombre de 30 a 40 años, de clase media, que ocupa un puesto de alta jerarquía y es muy ambicioso. Generalmente, esta clase de personas utilizan el empleo en forma compulsiva para evitar problemas afectivos en la familia o en la pareja.
En una nota de Divérsica un especialista de la UBA profundiza la cuestión al decir que “no necesariamente tiene que existir una motivación económica para transformarse en un trabajador compulsivo. Las personas que sufren esta alteración suelen tener dificultades para querer y ser queridos, los aterra el tiempo libre, y cuando lo tienen se deprimen”.
Vía Universiablogs





